La vida nos sorprende con golpes bajos.
Esta es la historia de Marcela, atrapada entre el odio y el rencor, tratada con homeopatia.
Marcela de
50 años de edad, nacionalidad Peruana afincada en Barcelona (España).
Viene para
tratarse de sofocos por menopausia.
Su padre alcohólico
murió a los 60 años, su madre que aún vive, diagnosticada de Depresión y Osteoporosis. Le extirparon la vesícula biliar (Colecistectomía).
Es la
mayor de tres hermanas. Está diagnosticada principio de Escoliosis, Depresión
endogena en la que ésta última casualmente padecen el resto de
sus hermanas
medicadas con Antidepresivos y Ansiolíticos desde hace muchos años.
Empeora con el
calor,
Taquicardias,
Ansiedad,
Insomnio,
Estreñimiento,
Acné, Eccemas,
prurito en la cara, cara roja,
Herpes labial,
Infecciones de
orina una vez al mes,
Desmayos por
calor,
Prefiere hacer
todas las tareas de casa por la noche por estar más despejada.
En su infancia Marcela, asumió el rol de tener
que proteger al resto de su familia, creyéndose la más fuerte del resto para
luchar contra un medio agresor familiar, su padre.
Precio que pagaría con su salud y menosprecio de si misma, viéndose poco agraciada y
merecedora de ser castigada por haber nacido.
A los 27 años de
edad, viene a Barcelona (España), encontrando
el amor de su vida para más tarde ser madre.
Buscando trabajo
y salario digno, encuentra a una persona que le propone un negocio, resultando ser “la gran mentira de su vida”, quitándole todos sus ahorros y los de
su familia. Entra en una grave depresión,
creyéndose merecedora del más alto castigo por dejarse engañar por una
estafadora. Solo tiene en mente hacer justicia, lo enmienda trabajando duro en
varios trabajos pudiendo pagar a un abogado y haciendo frente a la deuda dejada
a sus seres queridos. Consigue ponerla
en la cárcel y se entera de que
como a ella, otras personas habían sido
engañadas por la misma y con el mismo fin. Aún no satisfecha, no quería disfrutar
de los placeres naturales de la vida ni de la compañía de los seres que tanto
amaba, sintiéndose asco y menosprecio de si misma….
Se aportó pauta alimentaria con Dieta Disociada, excluyendo nutrientes inflamatorios y
tratamiento homeopatico.
Las sesiones
fueron desde Abril del 2011 hasta Julio de 2012,
tomando inicialmente
AURUM METALICUM, agua diluida y dinamizada en oro,
difuminó la culpa autodestructiva que la enjaulaba, volviendo paulatinamente
la alegría y confianza en si misma, liberándola del excesivo peso de responsabilidad que
ella misma se habia adjudicado.
Más tarde seria NATRUM MURIATRICUM, como si se tratara de una sal
bendecida
por los ángeles, la que la transportaría del más hondo dolor del rencor....
al perdón.
Y finalmente SEPIA, integraría su parte femenina castrada emocionalmente por tener
un padre hostil.
La última vez que supe de ella fue mediante
una llamada desde Perú. Me comunicó que
estaba harta de tener una vida sin
sentido, sacrificando a su entorno familiar más
próximo y que lo único que la ataba a Barcelona eran
los pagos al abogado y el recuerdo
negativo a la que fue sometida, reprochándose de haber perdido años de su vida en ello.
Ahora quería ser feliz y disfrutar de los suyos en su país.
Ah!, los sofocos?.... Desaparecieron, sigo tomando SEPIA, me sienta muy bien!!
PD: De nuestras charlas ambas-dos llegamos a conclusiones enriquecedoras.
Gracias por compartir. Un beso enorme Marcela!.
Montserrat Cobo: Psicohomeopatia & Naturopatia i Nutrició
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